miércoles, octubre 28, 2009

Lanza Seguros Monterrey nueva cobertura...

Seguros Monterrey New York Life lanzó al mercado un seguro que otorga dinero en efectivo para poder ser utilizado en ayuda psicológica o medicamentos a las personas que se encuentran en tratamientos de enfermedades graves como cáncer, esclerosis múltiple o el mal de Parkinson.

Cerca del 50% de las personas que padecen estas enfermedades sufren trastornos como depresión, de acuerdo con el doctor Agustín Torres, psico-oncólogo del Hospital Español.

Para hacer frente a los costos por tratamientos adicionales, la firma ofrece Afronta, un seguro que da entre 500,000 a 800,000 pesos en efectivo a quien sea diagnosticado con padecimientos como cáncer, infarto al miocardio, derrame cerebro-vascular, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson y transplante de órganos mayores.

El producto busca ser un complemento a las pólizas de gastos médicos o al seguro social.

La póliza del seguro es anual, con renovación automática y cobertura para uno o varios miembros de la familia por un costo de 2,000 a 10,000 pesos, dependiendo de la edad y sexo de los asegurados, según Ricardo Casares, director de producto y salud de la aseguradora.

El seguro será otorgado después de tres meses de su contratación, con excepción del caso de cáncer, que requiere de seis meses de espera. La póliza no cubre cáncer de piel.

Una vez entregada la suma, el asegurado no podrá hacer otra reclamación, pero seguirá vigente para el resto de los miembros que incluye la póliza.

De acuerdo al informe de siniestros catastróficos, gastos médicos y salud de la Asociación Mexicana de Instituciones de seguros (AMIS), el monto promedio pagado por el sector para padecimientos como cáncer y hemorragia intracerebral alcanzó los 2 millones de pesos en 2008.

Enfermedades en números

  • En 20, años, uno de cada tres mexicanos padecerá cáncer
  • El derrame cerebral es la quinta causa de muerte en México
  • Tratar la esclerosis múltiple puede costar de 1.5 a 5 millones de pesos
  • Tratar las secuelas psiquiátricas de la enfermedad de Parkinson tiene un costo de hasta 2,500 dólares anuales, sólo contemplando el medicamento
  • Existen 11,000 pacientes en México esperando un transplante
Quedo a sus ordenes...saludos!!!

miércoles, octubre 14, 2009

De regreso al Mercado (Pedro Alonso)

Al final de la Consejería de ayer dije que hoy escribiría sobre los mercados, que seguían marchando bien. Y sí, aunque les noto cierto cansancio, no significa que muestren señales claras de una baja importante, si bien suben con menos dinámica a como lo hicieron los días posteriores a la baja, que les llevó cerca de la línea de tendencia de alza, en el nivel de 28 mil puntos.

Más allá de esa menor dinámica, la trayectoria sigue siendo alcista y ordenada, lo que no le hace necesariamente predecible, pero sí da mayor confianza para decidir. Tener una tendencia definida, al alza o a la baja, facilita el trabajo del analista o del inversionista —en mi caso actúo en ambas partes de la cancha, ya sea por cuenta propia o como consejero de terceros— pues la “lectura” de las cosas descansa sobre algo visible, por lo menos en lo que a mí respecta.

¿Qué mantiene a los mercados en esta condición? Es complicado de decir, en especial cuando muchos hablamos de que aún la crisis no está resuelta del todo, que existen riesgos derivados de las medidas de rescate que se continúan aplicando en una buena parte de las economías y que, con todo ello, los números de crecimiento serán magros el año próximo y el empleo parece difícil de recuperarse a los niveles anteriores a la crisis actual.

Quiero pensar que nos referimos a los niveles de principios de 2007 o finales de 2006, pero a modo de ensayo, pienso que el alza se sostiene a partir de algunos temas que no son fáciles de defender porque no son del todo visibles.

Aclaro, antes de continuar con la idea final del párrafo anterior que, como una buena parte de mis decisiones, las tomo a partir de la interpretación gráfica, las razones para ello no necesariamente tienen que ver con los datos y las cifras o las especulaciones sobre tales y cuáles circunstancias, sino con lo que veo, bajo las reglas que el análisis técnico establece, lo que de ninguna manera significa que se pierda de vista al entorno. No trabajo solo, como suelo decir cuando imparto talleres sobre este tema.

A usted le consta, amigo lector, que hay una buena gama de temas que trato en este espacio. Lo hago no sólo por “cumplir” con el lector o con el medio, pero sí porque me interesan, como creo que usted también, y porque me es necesario tener una mejor comprensión de las cosas que conforman los hechos de nuestra vida cotidiana a los que nadie escapa.

Hace muchos años, un jefe que tuve insistía en que dejara de hacer tanto análisis técnico y dedicara más de mis esfuerzos y recursos para el llamado análisis fundamental, más allá de los resultados que se obtenían para los clientes.

A mi pregunta de por qué si los resultados eran buenos, la respuesta fue que era difícil para los vendedores conseguir clientes a partir de “unas rayitas” que no podían explicar. ¡Hágame el favor!

Pero con el paso del tiempo he entendido que la gente sí necesita esa parte racional que le lleve a tomar decisiones en el mercado o en cualquier otra cosa. Es decir, que la acción que se le recomienda, generalmente de compra, representa a una empresa que existe, que produce tales y cuáles bienes o servicios, que opera en determinados mercados, que gana dinero, tiene flujo operativo interesante y una estructura financiera decente.

Así, y en lo general, creo que el alza que vemos se sostiene a partir de bajas tasas de interés, de espacios de recuperación de mercados, de eficiencias que las empresas hacemos en las épocas de crisis, de las cosas que subsisten a pesar de los destrozos y de la liquidez que existe en el mercado, a partir de que muchos decidieron refugiarse en el cash, que durante un rato fue el king, como suelen decir los “clásicos”, o los que repiten el dicho para parecer conocedores. Técnicamente, el mercado es alcista, aunque haya bajas “sanas” de rato en rato. Suerte.

Transtornos en la edad adulta (1a parte)

En las últimas décadas hemos logrado mejorar los índices de vida y la longevidad de grandes segmentos de la humanidad aunque faltan miles de millones que no reciben la suficiente atención alimenticia y medicinal para sobrevivir. Para muchas familias es una bendición poder gozar a sus padres y abuelos hasta edades avanzadas, pero esto viene acompañados de un aumento considerable de trastornos que no se veían cuando la edad promedio de vida no rebasaba los 50 o 60 años.

a) Humanas. Los sucesores del fundador, generalmente hermanos, ven que su mentor, guía o dictador se va reduciendo a un simple mortal y esto les remueve una mezcla de sentimientos encontrados (rabia, temor a lo desconocido, ambición y resentimiento entre otros) ya que en estos casos dependían de las órdenes y decisiones del patriarca y se sienten desamparados.

b) Éticas. Una nueva rama de la ética entra con fuerza y promueve el trato justo y humano a los ancianos que empiezan a tener estos problemas y va de la mano de la especialidad en medicina que es la geriatría. Hay muchas y profundas implicaciones morales.

c) Legales. Estos trastornos son neurológicos y afectan al cerebro y por ende la lucidez y capacidad de tomar decisiones lógicas. Pueden ser relativamente benignas como la pérdida de cierta memoria, distracción y cambios de personalidad, pero hay que estar cuidando otros síntomas agravarían la situación. Esto se complica cuando el patriarca es el dueño absoluto del negocio y tiene todos los poderes. Al declinar su capacidad, la empresa puede estancarse y causar problemas e incluso la ruina. Las alternativas son dolorosas, tal vez indispensables. Hay que escoger entre lo malo y lo peor, no hacer nada es más riesgoso.

d) Financieras. Además del desajuste previsible en la empresa, cuando la cabeza no está en condiciones de dirigirla, la problemática en la planeación financiera de la familia se vuelve muy compleja. El cuidado de un enfermo mayor es costoso y puede durar años. El seguro de gastos médicos a veces es insuficiente y en épocas como la actual, con la crisis económica, esta carga puede ser importante .

Este tema es básico y vale la pena analizarlo con un enfoque de sistemas. Les recuerdo que no soy médico, sicólogo, abogado ni líder espiritual, sino alguien involucrado y sensible como ser humano a estos asuntos y también por mi trabajo como asesor de empresas familiares de todo tipo. Continuará.

Cuánto debo ahorrar para mi retiro?

CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión.com) — Si quieres tener buenos ingresos durante tus años de retiro, debes empezar a prepararte desde hoy. Calcula qué porcentaje de tu sueldo deberías guardar para recibir una buena cantidad cuando te hayas jubilado.

Recuerda que mientras más temprano empieces a ahorrar, tendrás que esforzarte menos, porque el tiempo se encargará de multiplicar tus inversiones. Haz el ejercicio en la calculadora y verás que un mayor plazo te permitirá ahorrar una menor cantidad de tu sueldo.

"La vejez es la etapa en la que el ser humano necesita mayores ingresos para tener una vida digna. Los gastos médicos representan casi un 40% de su ingreso, dependiendo de las condiciones de salud que presente, esto si se cuenta con servicios de salud, en caso contrario este tipo de gastos puede representar hasta un 70%", detalla el catedrático de la Facultad de Negocios de la Universidad Anáhuac México Sur, Enrique Resendiz.

Agrega que para el 2050, la población considerada adulto mayor será de más de veinte millones.

domingo, octubre 11, 2009

Está bien que ahorre, el truco es hacerlo correctamente

Su flexibilidad financiera y tranquilidad mental dependen de qué tan bien distribuya el dinero que reserva cada mes

Por Karen Blumenthal

Datos del gobierno de EE.UU. muestran que tras la crisis financiera hemos reducido nuestra deuda, recortado nuestro gasto y, además, impulsado los ahorros al nivel más alto de esta década.

Entonces, ahora que hemos recuperado el rumbo, ¿cómo podemos sacar el máximo provecho de las reservas conseguidas con tanto esfuerzo? ¿Será más conveniente reforzar las cuentas para la jubilación? ¿Los fondos para enviar a los hijos a la universidad? ¿Comprar una casa nueva? O ¿deberíamos guardar el dinero para cuando surja un problema imprevisto?

Sin importar la cantidad de esfuerzo, siempre parece que los ahorros nunca son suficientes para cubrir todos los gastos, incluso si ahorramos entre 10% y 20% de los ingresos, como recomiendan muchos asesores financieros. Y seamos honestos, muchos de nosotros no ahorramos nada cercano a ese porcentaje.

David Laibson, economista de la Universidad de Harvard, estima que alrededor de 10% de los estadounidenses ahorra demasiado, mientras quizás 30% tiene hábitos de ahorro saludables. ¿Y el resto? "Cuando hay dinero en la cuenta del banco, la gente sale y lo gasta", señala.

Intentemos otro enfoque: piense en sus distintas necesidades de ahorros como si fueran los cajones de la cómoda en su dormitorio. Cuán bien llene esos cajones determinará su flexibilidad financiera y las opciones que tendrá más adelante en su vida.

Así como debe tener el imprescindible cajón de la ropa interior, necesita un cajón de efectivo de emergencia, para poder pagar las cuentas si se queda sin trabajo.

De la misma forma que necesita un cajón de medias, también necesita un cajón para la jubilación para mantenerlo abrigado más adelante. Si su empresa tiene un plan de pensiones, ese cajón puede ya estar lleno. Pero la mayoría necesitamos contribuir a ese fondo. Los incentivos tributarios y la potencial contribución equivalente de su empleador a un fondo 401(k) o similar lo convierten en un lugar atractivo para colocar sus ahorros.

También podría considerar un cajón para las vacaciones. Para algunos, ese cajón es tan crucial como el de las camisetas. Pero la mayoría de las personas no hace un presupuesto para las vacaciones y corre el riesgo de quedarse sin fondos cuando llega la cuenta de la tarjeta de crédito.

Para ayudarlo a priorizar, este es un modelo de cajones para llenarlos con sus ahorros en diferentes momentos de su vida financiera:

Cuando recién empieza. Ahorrar en su primer empleo es difícil, pero una vez que se acostumbra, obtendrá grandes beneficios. Al transferir un poco de dinero a su cajón de ahorros cada vez que cobre, acumulará un fondo de emergencia. Si su cajón de deuda tiene montones de tarjetas de crédito de altos costos, le conviene limpiarlo.

Cuando esos dos cajones están en buena forma, puede comenzar a llenar el cajón de la jubilación, que le ofrece exención de impuestos para sus contribuciones al 401(k), una potencial contribución equivalente por parte de su empleador, más la oportunidad de beneficiarse de muchos años de crecimiento.

En total, le conviene contribuir 10% de su salario para su jubilación.

Luego debe comenzar a acumular sus otros ahorros y reservas, el equivalente de su cajón de jeans: el que le da opciones como comprar un auto o pagar la cuota inicial de una casa.

Cuando tiene familia. Como si los pañales y la guardería no fueran suficiente carga en su presupuesto, le conviene empezar a pensar en un cajón de ahorros para la universidad de sus hijos. Piense en este cajón como el que usa para poner la ropa con la que hace ejercicio.

Cuando los hijos se mudan de la casa. Si el cajón de la universidad ya se ha usado y agotado, las personas de 50 y 60 años deberían concentrarse en consolidar sus ahorros para la jubilación, con el objetivo de contribuir el máximo permitido, hasta $16,500 por año, más $5,500 en contribuciones para ponerse al día, cada año, más todo lo que puedan ahorrar fuera de esas cuentas.

Cuando se jubile. Si todo sale bien, tendrá sus cajones de jubilación rebosantes y ahora es el momento para reorganizar su cómoda por completo. Los fondos necesarios para los cinco años siguientes deberían estar en efectivo o inversiones a corto plazo, para que no estén expuestos a las fluctuaciones del mercado.