jueves, noviembre 26, 2009
Guía para pedir tu crédito Infonavit
Para adquirir una vivienda existen diferentes opciones de financiamiento, pero si eres un trabajador de la iniciativa privada puedes acceder a un crédito a través del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).
El patrón está obligado a dar una aportación bimestral del 5% de tu salario para conformar tu Subcuenta de Vivienda (SSV), un fondo que puede utilizarse para crédito hipotecario o sumarse a tu ahorro para el retiro en caso de no destinarse a la compra de casa, dice el gerente de Colocación de Crédito Infonavit, Luis Martín del Campo.
Para ser sujeto de crédito en el instituto, el trabajador debe haber cotizado al menos dos años seguidos y alcanzar el puntaje requerido, que es de al menos 116 puntos. Éste se calcula con base en la edad, el salario, tiempo de cotización, continuidad laboral y del monto que se tenga ahorrado.
"El factor más importante es la continuidad laboral, ya que nos da una idea de la estabilidad del individuo y por tanto de la certeza para pagar", dice Martín del Campo.
Para obtener el financiamiento es necesario que el solicitante sea mayor de edad y en algunos casos que tenga máximo 64 años y 11 meses (ver abajo). La mejor etapa para solicitar este apoyo está entre los 25 y los 35 años de edad, aunque depende de la situación personal y laboral de cada solicitante.
A continuación te describimos los productos que ofrece el instituto y sus características (Ver Infografía):
1. Crédito Infonavit
Qué es: este producto se compone del ahorro de la SSV y suma ese monto al préstamo definido por el Instituto en función de la edad y salario del trabajador. A mayor edad se tiene un menor crédito por la expectativa de pago, y a mayor sueldo, mayor financiamiento, señaló el directivo. Este financiamiento se puede juntar con el de la pareja para obtener un crédito conyugal y aumentar el monto.
Para qué sirve: se puede utilizar para comprar una casa nueva o usada, remodelar la vivienda siempre y cuando esté a nombre del solicitante y el inmueble esté libre de deudas; construir en un terreno que también debe ser propiedad legal del trabajador o bien para sustituir una hipoteca, es decir saldar la deuda xon un banco.
Características: el Crédito Infonavit tiene topes, para empezar la casa nueva o usada que se desea adquirir el no debe exceder el valor de los 583,000 pesos, ya que está pensado como un beneficio social para los trabajadores de menor salario. En este caso el préstamo al que puede acceder es de 366,000 pesos, a lo que hay que sumar el ahorro de la SSV menos los gastos de notario y escrituras. Está pensado para quienes ganan entre 1 y 4 salarios mínimos, es decir, entre 1,600 y 6,000 pesos mensuales. A este crédito se le puede agregar un subsidio del gobierno federal para quienes ganan entre 1 y 2.6 salarios mínimos para adquirir casas con tecnología ecológica debido al ahorro que éstas suponen en agua, electricidad y gas.
En el caso de la ampliación, remodelación, mejora, construcción o pago de pasivo (hipoteca), no hay un tope en el valor de la vivienda.
Requisitos: tener una relación laboral vigente, que las aportaciones patronales estén al día, presentar acta de nacimiento, tener una identificación oficial y llenar la solicitud.
2. Infonavit Total: este producto está pensado para trabajadores con un mayor poder adquisitivo y que pueden contraer una deuda más grande, ya que se suma el ahorro de la SSV y el crédito de una entidad financiera, que en este caso es Banamex. Para este producto, igual que el crédito Infonavit no se revisa el Buró de Crédito.
Existen dos variantes:
a) Total: éste va dirigido a quienes ganan entre 5.9 y 11 salarios mínimos, es decir, con ingresos menores a los 18,325.11 pesos. Para este producto es necesario ser menor de 64 años 11 meses de edad y tener al menos cinco años de cotización en el Infonavit, con uno o más patrones. En este caso el financiamiento es únicamente para la compra de vivienda nueva o usada cuyo valor no debe rebasar tampoco los 583,072 pesos, con la diferencia de que el crédito máximo a obtener es de 508,105 pesos.
b) Total de AG (Anualidades Garantizadas): este financiamiento está dirigido a trabajadores que ganan entre 11 y 24.9 salarios mínimos, es decir con ingresos desde 18,325 y hasta 41,482 pesos. Se llama AG porque un tercio del ahorro de las SSV se utiliza para dar el 5% de enganche del valor de la casa y el resto se divide para pagarse en cinco anualidades al saldo del crédito. En caso de pérdida de empleo, este saldo se usa para pagar las mensualidades al Infonavit. Con el Crédito Infonavit Total AG el trabajador obtiene un monto máximo de crédito de hasta un millón 161 mil pesos.
Requisitos: el Crédito Infonavit Total en cualquier de sus dos variantes pide los mismos requisitos que el crédito Infonavit.
3. Crédito Cofinavit: éste es un crédito dado por el instituto y por alguna institución financiera, por lo que su otorgamiento está condicionado a los requisitos del banco o Sofol. Tiene 3 variables:
a) Cofinavit normal: es el dado por una entidad financiera y por el Instituto.
b) Cofinavit con ingresos adicionales: Este producto está pensado para quienes buscan un monto mayor o para aquellos que pueden comprobar ingresos adicionales como propinas y comisiones para alcanzar un monto mayor. El trabajador debe ganar al menos 6,497 pesos o 3.9 salarios mínimos. El valor de la vivienda a adquirir no tiene límite y el monto está dictado por el banco o Sofol, ya uq es eclacula con base en el salario base y tomando en cuenta los ingresos extra.
c) Cofinavit AG (Anualidades Garantizadas): es para gente de alto salario, ya que el ahorro de la SVVse usa en partes para la compra de la casa y para un prepago en el capital dado por el banco o Sofol y sirve para adquirir vivienda nueva o usada.
4. Apoyo Infonavit: el crédito Infonavit en cualquiera de sus modalidades puede pedirse sólo una vez a lo largo de la vida laboral. Para dar una ayuda a quienes quieren otra vivienda y ya saldaron su crédito Infonavit existe este producto, que es un crédito otorgado por una banco o Sofol usando tus aportaciones subsecuentes para amortizar el financiamiento. En este caso el saldo de la SSV queda como garantía de pago, en caso de desempleo. En este caso el apoyo Infonavit beneficia al trabajador al reducir el plazo del crédito dado y hacerlo más barato, ya que minimiza el tiempo de pago entre 4 y 6 años por entre 250,000 y 300,000 pesos.
Debes recordar que antes de solicitar un crédito al Infonavit, puedes verificar tu puntuación y si ya eres sujeto de financiamiento a través del precalificador en su página web.
Además todos los productos del instituto tienen una garantía, es decir, cuentan con beneficios, apoyos y soluciones para que el trabajador pague su crédito, así que si quedaras desempleado, existen planes da poyo específicos, señaló Martín del Campo.
Si aún no has iniciado tu trámite, puedes solicitar el apoyo de un asesor calificado, que te ayudará a encontrar el mejor crédito y gestionar su aprobación sin costo alguno.
Si ya tienes tu crédito, recuerda que tienes cinco semanas a partir de su aprobación para lograrlo, es decir, llevar los papeles ante el notario y hacerlo efectivo, en el caso de Crédito Infonavit. Si tienes un cofinanciamiento, el plazo dado es de ocho semanas.
Inversiones para combatir la crisis
¿El ahorro de los trabajadores ha contribuido a superar la situación económica derivada de la crisis financiera mundial?
Con el propósito de sumarse activamente a los esfuerzos de todos los sectores en materia de reactivación económica, aliento a la inversión y fundamentalmente protección y generación de empleo, las administradoras de fondos para el retiro (afores) mantienen la canalización de recursos a sectores estratégicos y de elevado impacto en la creación de empleo, como la vivienda y los proyectos de estados y municipios.
¿Qué resultados han tenido estas medidas?
En febrero del 2009, el saldo de la inversión de las afores en instrumentos de deuda privada nacional ascendía a 146,000 millones de pesos.
Al cierre de octubre, este saldo ha crecido 15% para ubicarse en casi 169,000 millones.
En el mismo periodo, el financiamiento de las afores a empresas nacionales a través del mercado de valores se incrementó en 32%, al pasar de 41,000 millones en febrero a cerca de 78,000 millones al cierre de octubre.
De manera que de febrero a octubre del 2009, las afores han destinado poco más de 59,000 millones de pesos a la inversión en proyectos productivos y empresas nacionales a través del mercado de deuda y capitales.
Lo anterior ha tenido efectos importantes tanto en el mercado de deuda, como en el de capitales:
Mercado de deuda
Incremento de la demanda por títulos de largo plazo a tasa real:
• El porcentaje de emisiones colocadas a tasa real se ha incrementado de 9% en febrero a 24% al cierre de octubre.
• La demanda por títulos de largo plazo ha favorecido el descenso de las tasas.
Las tasas reales se ubicaban en 240 puntos base por arriba de la inflación en febrero y a octubre se encuentran en niveles de 128 puntos base.
Ambos factores son atribuibles, principalmente, a la demanda de instrumentos con protección inflacionaria.
MANEJO RESPONSABLE
Podemos concluir que nuestro país ha sido capaz de resistir mejor los embates de la crisis financiera, debido en buena medida a la existencia y administración eficaz del ahorro para el retiro.
Ello ha sido posible gracias a su invariable apego al régimen de inversión y la regulación vigentes.
Asimismo, por el profesionalismo y sentido de responsabilidad de sus órganos de gobierno corporativo y personal especializado, así como las medidas de carácter extraordinario dictadas por las autoridades correspondientes.
Mercado de capitales
• El IPC ha pasado de 17,752 puntos al cierre de febrero a 28,646 puntos en octubre.
• Rendimiento efectivo del IPC= 61 por ciento.
• La canalización de recursos a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) por parte de las afores ha contribuido a generar un ámbito de confianza por parte de inversionistas nacionales y extranjeros, motivando la inversión en el mercado de capitales.
Para obtener mayor información sobre el sistema de pensiones visite la página de Internet:
www.amafore.org
¿Durará el dinero destinado para la jubilación tanto como usted?
Casi nadie siente lástima por los agraciados con un premio de lotería que reciben su dinero y, después de embarcarse en un frenesí comprador, se dan cuenta de que su fortuna no ha durado tanto como esperaban. La mayoría piensa que con un poco de previsión, este dinero llovido del cielo podría gestionarse cuidadosamente para que durara toda la vida, e incluso más.
¿Por qué, entonces, son tan pocas las personas que dedican tiempo a planificar su jubilación para que el dinero que han apartado dure tanto como ellos? Cada vez son menos los trabajadores que pueden esperar unos ingresos garantizados y constantes durante su jubilación. En lugar de eso, tendrán que vivir de los réditos de sus inversiones en planes de aportación definida y complementar sus ingresos con cualquier otro capital que hayan acumulado durante su vida laboral. Sin embargo, si se pone todo el énfasis en acumular activos durante la vida laboral, existe el peligro real de que los recién jubilados caigan en la trampa del ganador de loterías y no consigan reunir los medios necesarios para una jubilación que podría durar décadas.
Ni que decir tiene que el mayor riesgo al que se enfrentan las personas es no ahorrar lo suficiente. Pero incluso si un inversor ha solventado esta cuestión y se jubila con un capital considerable en un fondo de pensiones de aportación definida y otros activos de inversión, existen en nuestra opinión cinco riesgos que amenazan a los trabajadores actuales con una jubilación de privaciones.
El primero es la longevidad. Sí, todos sabemos que cada vez vivimos más años, pero ¿la gente es consciente de las implicaciones reales? La cuestión se aclara al echar un vistazo a algunos datos rotundos: la mitad de los hombres que se jubilan con buena salud puede llegar a vivir otros 22 años y llegar hasta los 87. Una cuarta parte de ellos vivirá hasta bien entrados los 90 años. La mitad de las mujeres de 65 años que gozan de buena salud llegará a los 90 años. Para una mujer que se jubile a los 60, eso significa una jubilación de 30 años viviendo con una pensión que suele ser menos generosa que la de un hombre de edad similar. La respuesta reside en ser realista acerca de cuánto puede durar la jubilación y ceñirse a una estrategia de inversión que tenga en cuenta todo el periodo.
El segundo riesgo, la inflación, se ve amplificado por el primero. Durante estos largos periodos de tiempo, el incremento de los precios puede constreñir un flujo saludable de ingresos hasta convertirlo en un goteo exiguo. El debate actual sobre la inflación está muy equilibrado. Por un lado, tenemos el hecho de que la recesión ha acabado con la presión inflacionista del año pasado. Por otro, está el ingente gasto gubernamental y el crecimiento imparable de las economías orientales, que están alimentando la llama inflacionista otra vez.
En cierto modo, el debate sobre la inflación es irrelevante, ya que incluso los incrementos moderados de los precios dañarán gravemente las carteras de inversión. Con el objetivo de inflación del 2% del gobierno británico, por ejemplo, 50.000 libras valdrán casi un 40% menos (30.477 libras) dentro de 25 años*. Para algunas personas jubiladas, especialmente las que gastan más que un hogar medio en facturas de electricidad y gas, la inflación puede ser un gran problema. En el caso de otros pensionistas, sus gastos disminuirán a medida que vayan siendo menos activos, pero aún así, se debe prever la inflación en la planificación de las inversiones.
La asignación de activos es, a la vez, un riesgo y una solución para los problemas de la jubilación. La progresión natural en la transición hacia la jubilación es reducir el riesgo de una cartera y centrarse en la generación de ingresos. Esto es lo correcto, pero excederse y adoptar una postura demasiado defensiva puede ser tan perjudicial como seguir siendo demasiado ambicioso. Mantener algunos activos de crecimiento en una cartera para la jubilación puede parecer chocante, pero a menudo es la forma en que un inversor puede impulsar su cartera durante una larga jubilación. Una estrategia sensata de asignación de activos deberá buscar el equilibrio entre la necesidad de generar ingresos constantes, la de preservar el capital y la de incrementarlo suficientemente —el combustible para la generación de ingresos— durante todo el periodo de jubilación.
Si no se consigue suficiente crecimiento, el inversor no tendrá más remedio que echar mano de su capital y encontrarse de frente con el cuarto riesgo: el riesgo de retirada. En este punto, volvemos a nuestro imaginario ganador de la lotería. En pocas palabras, si el inversor retira demasiado capital de su cartera, ésta no durará toda su jubilación.
Aunque el principio general es simple, decidir qué cantidad retirar regularmente de una inversión para la jubilación es bastante más complejo. El valor de la cartera, la duración prevista de la jubilación, las necesidades de renta por encima de la pensión y la rentabilidad de la inversión son variables importantes de la ecuación. En los modelos estocásticos, que tienen en cuenta la rentabilidad real de la inversión en lugar de simples ejemplos arbitrarios de tasas de crecimiento, se ve claramente que cada 1% adicional sobre la cantidad retirada borra varios años de vida de una cartera*. Las personas que se aproximan a la jubilación tienden a pensar que su pensión cubrirá todas sus necesidades de ingresos, por lo que la mayoría de jubilados no saben cómo o cuánto retirarán de sus inversiones para la jubilación.
Obviamente, pese a todos los modelos y toda la planificación bienintencionada del mundo, los jubilados necesitan ingresos que sean al menos iguales a unos gastos que a veces se descontrolan. Aquí es donde entra el quinto riesgo: los gastos médicos a largo plazo. Aún reconociendo, como indiqué anteriormente, que algunos gastos disminuyen a medida que van pasando los años de jubilación, para algunas personas estos gastos aumentan por los problemas de salud y los correspondientes costes médicos a largo plazo, que están aumentando más rápido que la inflación. La mayoría de las personas que viven con el suficiente desahogo como para buscar asesoramiento financiero también viven con el suficiente desahogo como para no poder optar a cuidados médicos prolongados financiados por el estado. Esto supone para muchas personas un lastre financiero enorme en un momento en el que sus reservas de capital son reducidas.
Dejar de trabajar con activos suficientes para vivir la jubilación con salud y felicidad es para muchos la recompensa a décadas de esfuerzo. Sin embargo, esas personas deberían dedicar tantos esfuerzos a planificar la larga vida que les aguarda a sus inversiones de jubilación como los que realizan para acumular la riqueza que da lugar a esos activos. No tomar las medidas adecuadas antes y durante la jubilación puede dar al traste con todo el buen trabajo hecho acumulando activos. Así pues, no cometan los errores de nuestro ganador de lotería imaginario y asegúrense de que sus clientes están preparados para una larga y placentera jubilación.
domingo, noviembre 15, 2009
Para la pensión sí importa la edad...
Dicen que la edad no importa. Que una persona puede tener 80 años y seguir siendo joven de espíritu. Sin embargo, si bien es cierto que en la sociedad hay gente muy joven que vive como un anciano y gente muy mayor que disfruta de la vida como un niño, en lo referente a los planes de pensiones no caben estas leyes de vida alternativas.
No es lo mismo contratar un plan de pensiones cuando uno tiene 35 años (es la edad a la que se recomienda empezar a ahorrar para la jubilación), que hacerlo con 55 años, con el retiro a la vuelta de la esquina. Y es que puede que con un horizonte de jubilación superior a los 20 años, a uno no le importe perder algo de rentabilidad un año concreto, pero cuando el horizonte está a menos de cinco años, una rentabilidad negativa sí suele caer como un jarro de agua fría.
Si ha puesto en las últimas semanas la televisión, ha escuchado la radio o ha acudido a su oficina bancaria, se habrá dado cuenta de que los anuncios de planes de pensiones se han convertido en los reyes de cada casa. No en vano, desde Barclays calculan que el 70 por ciento de las aportaciones a planes de pensiones se concentra en los meses de noviembre y diciembre.
Dos son las razones. Por una parte, está el hecho de que es a final de año cuando los inversores calculan lo que deberán aportar a planes de pensiones para reducir su factura fiscal. Al fin y al cabo, ésta es su principal, y según los expertos, casi única ventaja, ya que permiten deducir hasta 10.000 euros la base imponible. Pero por otro, están los caballos regalados. Es decir, las bonificaciones, tanto en efectivo como en especies, que siempre se incluyen en la campaña de planes de pensiones que hacen las entidades en el último trimestre del año. Y, a diferencia de los equinos, sí hay que mirarles el diente.
"Nunca debemos seleccionar un plan en función del regalo. Es mucho más beneficioso acumular rentabilidad para el ahorro fijándonos en la flexibilidad del plan que le permita adecuarse al contexto de mercado, las comisiones, la experiencia de la gestora y la distribución de activos", afirma Ricardo Sánchez-Seco, gestor de inversiones de Gestiohna.
De todas las claves que da este experto, la asignación de activos es, sin duda, la más importante de cara a optimizar el ahorro. Y esta asignación no ha de ser nunca estática. Es decir, uno no puede contratar un plan de pensiones y olvidarse de él hasta que se jubile. "Los partícipes deben ser conscientes de que, además de la deducción fiscal por invertir en planes, están adquiriendo un producto financiero y han de seguirlo como a cualquier otra inversión y, si no muestra un resultado acorde con lo esperado, buscar otra alternativa", afirma Ángel de Molina, analista de Tressis.
Y es que, a diferencia de lo que sucede con los inversores de fondos, los que invierten en planes de pensiones no son conscientes de que aquí los traspasos también están exentos de tributación.
Queda mucho para retirarse
¿Se tiraría en paracaídas o haría cualquier deporte de riesgo con 60 años? ¿Y con 35? Al igual que un corazón no puede soportar los mismos riesgos en los 30 años que con 60 años, el corazón de un inversor tampoco puede asumir las mismas emociones con una edad que con otra. "Cuanto más largo sea el horizonte de la jubilación, mayor proporción de renta variable podrá haber en la cartera y este porcentaje debería ir reponderándose a medida que se van cumpliendo años, hasta llegar a una cartera de renta fija en los momentos más cercanos a la jubilación", asegura Victoria Torre, responsable de producto de Self Bank.
Eso sí, si el horizonte de jubilación es importante, no lo es menos el contexto de mercado. A juzgar por las recomendaciones de carteras que dan los expertos, éste sí puede ser un buen año para que los que quieran empezar a fabricar una cartera de planes de pensiones comiencen por los fondos de renta variable. "No vemos valor en la renta fija y el entorno macro y la valoración es favorable para la renta variable internacional", asegura Enrique Borrajeros, de Abante.
De media, los expertos consultados recomiendan destinar un 85 por ciento de la cartera a este tipo de activos. Un porcentaje que se puede mantener, salvo que el mercado indique lo contrario, hasta los 45 años. Una vez decidido en qué se quiere invertir, el siguiente paso sería dónde hacerlo.
En España, se comercializan, según los datos de Morningstar, 123 planes de pensiones, que invierten en bolsa, pero sólo 37 tienen al menos diez años de duración. De éstos, sólo diez logran ganar más que la inflación (33 por ciento desde 1999) en los últimos diez años.
Entre ellos están Merchbanc Global, Renta 4 Acciones y Citiplan de Pensiones, con rentabilidades acumuladas del 70 al 64 por ciento. Además, dos buenas noticias. Los dos últimos están en promoción. Citi premia las aportaciones o traspasos con un depósito al 5 por ciento TAE o con una bonificación en efectivo del 1 por ciento de lo traspasado; y Renta 4 regala acciones a los que aporten o traspasen su plan a la gestora.
Mayor control
A medida que se van apagando velas, conviene ir reduciendo el porcentaje de renta variable en la cartera en aras de aumentarlo en la renta fija. De media, los expertos recomiendan destinar del 66 al 55 por ciento del patrimonio a la bolsa y del 25 al 33 por ciento a la deuda. De esta manera, los planes mixtos, al principio de renta variable (70 por ciento de renta variable y 30 por ciento en renta fija) y luego de renta fija (30 por ciento de renta variable y 70 por ciento en renta fija), son el mejor vehículo para canalizar el ahorro a largo plazo a partir de los 45 años .
Además, su componente defensivo les ha permitido sortear con cierta soltura los vaivenes a los que se enfrentaron las bolsas durante el año pasado.
La oferta en España asciende a 419 planes de pensiones. De éstos, más de la mitad cuentan con al menos diez años de vida, aunque sólo 15 baten a la inflación en los últimos diez años. Los más rentables hasta la fecha son Bestinver Ahorro, Fonditel y Planfiatc 5 Individual, con ganancias acumuladas del 124, 122 y 65 por ciento, respectivamente.
Recta final
Imagine que le quedan sólo un par de años para retirarse y estalla una crisis bursátil como la del año pasado, que le hace perder más del 30 por ciento, porque en ese momento tenía todo su plan de pensiones invertido en renta variable. Si se siente identificado con este caso, es porque o bien le han asesorado mal o bien no ha prestado la atención suficiente a su plan de pensiones. "A partir de los 55 años la exposición a renta variable ha de tener un peso testimonial, ya que se acerca la fase en la que dispondremos de nuestros ahorros", afirman en Tressis. De hecho, los expertos consultados por elEconomista recomiendan que cuando uno tiene 55 años, no destine más del 40 por ciento a la bolsa. Una cantidad que, en todo caso, habría que reducir hasta el 10 por ciento, como mucho, una vez cumplidos los 60 años, a no ser que el perfil del inversor sea arriesgado o que no dependa sólo del plan de pensiones para vivir una vez se jubile.
En todo caso, el inversor ha de saber que, además de los planes de renta fija, hay otras alternativas igual de poco arriesgadas y de rentables. Y es que, si bien los PPA (Planes de Previsión Asegurados) o los PIAS (Planes Individuales de Ahorro Sistemático) no son competencia de los planes de pensiones más arriesgados (como mucho ambos productos dan rentabilidades del 5 por ciento), sí pueden serlo de los de renta fija, sobre todo, en el caso de los PIAS, si uno piensa en rescatar el plan de pensiones en forma de renta vitalicia, ya que parte de los rendimientos están exentos de tributación.
En todos los casos, además de los activos que compondrán la cartera a largo plazo, los analistas recomiendan fijarse también en las comisiones que soportan los planes de pensiones. Sobre todo porque si son elevadas, y al tratarse de un ahorro a largo plazo, pueden comerse una parte sustancial de las ganancias. Unas pistas. De media los planes de bolsa cobran un gasto de gestión del 1,69 por ciento; los mixtos de renta variable, un 1,59 por ciento; los mixtos de renta fija, un 1,50 por ciento; los de renta fija a corto plazo, un 1,12 por ciento y los garantizados, un 1,28 por ciento. Si su gestor le cobra más, quizá convenga estudiar si ese gasto extra se justifica con una mayor rentabilidad. O no
viernes, noviembre 13, 2009
Gastos impulsivos y desorganización inhiben el ahorro
México, 4 de noviembre.- Los gastos impulsivos, la desorganización y ausencia de metas específicas son factores que
inhiben el ahorro, disciplina que permite enfrentar imprevistos como el desempleo o una enfermedad.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), explicó que el ahorro también ayuda a lograr metas personales o familiares, como comprar una casa, ir de vacaciones, invertir o tener capital para el retiro.
Sin embargo, hay factores que no contribuyen a esta práctica, como los gastos impulsivos; la inconstancia, es decir, ahorrar de vez en cuando; no pensar en una meta; la desorganización al no registrar gastos o tirar los estados de cuenta; y el ahorro informal.
Otros elementos contrarios son caer víctima de la publicidad; gastar sin cuestionarse en qué se puede economizar; e ir al mercado sin tener la compra definida.
De acuerdo con la Condusef, hay dos oportunidades para ahorrar: guardar una parte del ingreso, y reducir los gastos.
Así, recomienda pensar antes de hacer un gasto, ahorrar algo cada semana o mes, tener presentes los objetivos, ser organizado, resistir las tentaciones que fomenta la publicidad y hacer lista de lo que debe comprar.
Las metas de ahorro deben ser concretas, realistas y medibles; por ejemplo, plantearse la compra de una bicicleta, por un costo de 900 pesos, requerirá el ahorro durante seis meses. (Con información de Notimex/GCE)
5 reglas de oro para una buena jubilación
Los hispanos enfrentan más retos para prepararse para su jubilación que otros grupos étnicos en Estados Unidos, según demostró un reciente estudio del Hispanic Institute y la coalición Americans for Secure Retirement (ASR).
Por eso es tan importante que aprendas a planear un futuro financiero seguro a través de pasos sencillos y eficaces.
Según el estudio realizado por la ASR, entre los principales retos de los latinos para un retiro exitoso está la falta de acceso a planes de jubilación patrocinados por el lugar de empleo, niveles más bajos de ahorros personales, y falta de tener un conocimiento adecuado sobre temas financieros.
"A pesar de que los hispanos enfrentan mayores retos al prepararse para su retiro que el resto de la población promedio, también es cierto que con las herramientas correctas para prepararse adecuadamente para el retiro, estos obstáculos se pueden vencer," dijo Gus West, Presidente del Consejo Ejecutivo del Hispanic Institute.
Incluso si es sólo uno o dos dólares cada vez que te paguen, el ahorro es un hábito que debe comenzar y continuar el resto de tu vida. Para mejorar tus posibilidades de ahorro hay que automatizar el proceso. Cada mes has retirar dinero automáticamente de tu cheque de pago o directamente de tu cuenta de cheques. Si no quieres pensar en el ahorro, la automatización cuidará de él por ti.
2. La regla del 1%
Cuando consigues un aumento de sueldo, agrega un uno por ciento adicional a tus ahorros y gasta el resto. Por ejemplo, cuando consigues un aumento del 3 por ciento en el trabajo, ahorra el 1 por ciento y gasta el otro 2 por ciento. De esta manera continua podrás aumentar tu tasa de ahorros mientras gozas de un mejor nivel de vida.
3. La regla del tiempo
Mucha gente que está en sus 50 y 60 años, lo único que lamentan es no haber comenzando a ahorrar a más temprana edad. Nunca es demasiado temprano o demasiado tarde para comenzar a ahorrar para la jubilación. El tiempo es tu amigo.
4. La regla de gasto
Cuanto menos dinero saques, menor es la inflación y mayor la rentabilidad que obtienes de tu dinero, así que durará más tiempo. Por el contrario, cuanto más dinero saques, mayor es la inflación y menor el tiempo que durarán tus reservas.
5. La regla más importante
El gobierno y tu trabajo no se harán cargo de ti. Hay que leer, escuchar y aprender sobre finanzas personales, inversiones y estrategias. En definitiva, tu bienestar financiero es tu responsabilidad personal. Hay que controlar lo que puedes controlar.
Nuestras inversiones dependen de la etapa en que vivimos...
El fondo de emergencias y el de jubilación se pueden conformar con sólo 20% del ingreso, 10% para cada objetivo
La etapa de vida en la cual nos encontramos, así como las necesidades que surgen de ella, influye de manera determinante en la forma como debemos invertir nuestro dinero.
A continuación enunciamos algunas de estas etapas de vida, así como algunos ejemplos de las decisiones de inversión que podríamos, o no, tomar en esos momentos:
1- Estudiantil. En esta etapa pocas veces nos surge la necesidad de ahorrar, a menos que tengamos que hacerlo para obtener un bien, como un automóvil o un reproductor de música, por ejemplo.
Sin embargo, es muy importante que desde este momento nos empecemos a formar una disciplina de ahorro, independientemente de las necesidades que tengamos.
Una forma de hacerlo, consiste en separar 10% de lo que recibimos y guardarlo en una alcancía o en una cartera dentro de un cajón.
Con el tiempo, veremos que hemos logrado una suma respetable.
2- Laboral. Cuando salimos de la universidad y encontramos nuestro primer trabajo. En esta etapa es muy importante hacer dos cosas:
a) Comenzar a construir nuestro fondo para emergencias.
b) Comenzar a establecer nuestro propio fondo para el retiro con contribuciones mensuales, no importa qué tan pequeñas sean, para formarnos el hábito de hacerlo.
Esto es primordial en esta etapa: mientras más pronto lo hagamos más disciplina tendremos, ya que estaremos siempre acostumbrados a esto y a no disponer, por ningún motivo, de esta parte de nuestro ingreso.
Si nuestro salario lo permite, es bueno destinar 10% del mismo a cada objetivo, 20% en total para lograrlo.
Si no es posible, entonces por lo menos destinar la décima parte a ambos objetivos: 5% para el primero, hasta que tengamos un fondo para emergencias que cubra entre tres y seis meses de nuestro gasto neto mensual y 5% para el segundo.
3- Ascenso. Cuando obtenemos nuestra primera promoción o incremento sustancial en el salario, por arriba de la inflación. En este momento es importante no perder la cabeza y continuar invirtiendo para los dos objetivos anteriormente indicados.
El excedente lo podemos invertir para un tercer objetivo: ahorrar para comprarnos un coche o para el enganche de un departamento. Es importante que no gastemos el excedente en incrementar sustancialmente nuestro gasto, nuestro nivel de vida.
Aún no es tiempo: la paciencia premia y lo hace en grande.
4- Matrimonio. Cuando tenemos planes de boda.
Esto en sí mismo se convierte en un objetivo de inversión.
Es importante hablar con nuestra pareja, definir bien ese objetivo.
¿Qué tipo de boda queremos, cuánto cuesta, en cuánto tiempo queremos casarnos?, etcétera.
Luego, en conjunto hay que determinar cuánto puede contribuir cada quién a ese objetivo.
Es importante recordar guardar un capital para comenzar la vida conjunta con dinero y no gastar todo en la fiesta o la luna de miel.
5- Procrear. Cuando queremos tener un hijo. Cuando tomamos esta decisión, es importante modificar nuestro gasto desde antes de intentar la concepción: comenzar a separar el dinero que tendríamos que usar para pañales, alimentos, etcétera, desde que lo planeamos.
De esta forma el impacto no será tan fuerte. Al momento de que el pequeño nazca, es importante pensar en garantizar su educación a través de un seguro o de un plan de ahorro e inversión establecido para tal efecto, complementado desde luego con un seguro de vida para proteger los objetivos de nuestra familia hacia mediano plazo.
6- Desempleo. Un cambio en nuestra situación laboral. Si la empresa en la que laboramos decide prescindir de nuestros servicios, en ese momento es muy importante hacer un cambio en nuestro presupuesto y reducir al mínimo nuestros gastos discrecionales. Paremos todas las contribuciones mensuales a nuestro ahorro para el retiro, recortemos cosas como televisión satelital, comidas en restaurantes, etcétera.
Lamentablemente, en México no es fácil encontrar un trabajo similar al que teníamos y puede que tengamos que vivir más tiempo con nuestra liquidación del que pensábamos.
Un buen fondo para emergencias puede sernos muy útil en esta situación, ya que si tenemos dinero suficiente quizá podríamos invertir parte de nuestra liquidación en un negocio propio, por ejemplo, o invertir y ganar rendimientos.
7- Prejubilación. Cuando estamos cercanos a nuestro retiro, es importante ver las opciones que tenemos (seguridad social, por ejemplo) y revisar nuestro portafolio de inversión para asegurarnos que el perfil de riesgo del mismo es acorde con nuestra etapa de vida (reducir el riesgo de nuestro portafolio).
Planee para un retiro prolongado
En nuestro retiro debemos ver los fondos con los que disponemos, nuestra expectativa de vida (conviene ser muy conservador en este sentido) y hacer un plan de gasto que nos permita contar con recursos suficientes por el resto de nuestra vida y la de nuestra pareja.
Es importante que nuestra expectativa de vida al momento de retirarnos puede superar los 20 años, por lo cual una parte del dinero que juntamos para ese momento puede ser invertido a largo plazo.
Con responsabilidad y conocimiento de causa, durante el retiro puede ser conveniente mantener una pequeña parte de nuestro portafolio en Bolsa.
Envejecimiento y salud, dos problemas para las pensiones
El envejecimiento de la sociedad es un desafío actual en los países desarrollados y un desafío inminente en los demás. Hacia el 2030, será un tema mayor en la mayoría de las economías emergentes de hoy y hacia el 2050, serán pocos los países no afectados.
Con una población que envejece, una fuerza laboral que disminuye y costos alarmantes de salud y pensiones, los esfuerzos concertados de los gobiernos, sectores privados y sociedades civiles son indispensables para enfrentar estos problemas.
Estas tendencias demográficas desafían la sustentabilidad de los sistemas provisionales y de salud de reparto, además de los sistemas capitalizados, y existe el riesgo de que puedan socavar el acceso y la calidad.
Esto lo afirma el World Economic Forum (WEF, Foro Económico Mundial) en su informe denominado “La Transformación de las Pensiones y de la Salud en un Mundo que Envejece Rápidamente: Oportunidades y Estrategias de Colaboración”, con el apoyo de la OCDE y Mercer.
Los retos del mañana
Entre las opciones para enfrentar los retos en jubilación y salud, el informe destaca el promover el trabajo para las generaciones mayores.
Para muchas personas, mejor salud en la vejez ahora significa que el empleo productivo es posible y deseable hasta mucho después de los 70 años de edad. La acción coordinada para cambiar las políticas públicas, prácticas comerciales y comportamiento individual pueden promover la posibilidad de empleo de por vida y envejecimiento activo.
El siguiente, es el cambiar la entrega de servicios de salud a un sistema centrado en el paciente, y el proveer de educación financiera y consejos de planificación.
El mejoramiento de la percepción y el entendimiento de las pensiones privadas y los productos de ahorro para la jubilación permiten a las personas tomar decisiones informadas y acciones efectivas para asegurar un ingreso adecuado en la jubilación, contempla el documento.
Nota de Carolina Ruíz (El Economista)